Nuestro altar

El altar tiene dos años y seis meses y fué creado en una ceremonia en Madrid ajena al templo. Al empezar era bien distinto a lo que era ahora, pues tras dos años y medio de uso, los objetos del comienzo se han ido rompiendo o los hemos guardado, dando paso a objetos nuevos que portaban otros trabajos. Aunque hay elementos que mantiene desde el primer día y de forma frecuente los intercambiamos, sacando los más antiguos y mezclándolos con los más recientes, según las necesidades del templo y de sus miembros. Como veis tiene dos plantas y el suelo que usamos para poner inciensos, los aceites y las ofrendas liquidas.

En la pared hay tres imagenes de Hekate. La que está sobre madera es Hekate Trivia. Esta placa la trajo Galena de regalo a la guardiana del Templo cuando aún no era guardiana y las dos la donaron al altar en la ceremonia de apertura. De las otras dos imagenes, Fosforos, quien porta dos antorchas fué donada por J.Rodero y la tercera y última en incorporarse ha sido una donación de Bruixa del Oeste, en su visita al Templo, quien representa la imagen de Hekate Anassam, la amante.

Tenemos dos figuras. La primera forma parte del altar personal de la guardiana que está incorporado dentro del altar del Templo y viene de Creta. Fue un regalo de Olga y aunque esta dentro del altar no es una donación al mismo ya que forma parte de los objetos personales de la guardiana. La segunda, es Hekate en una representación mucho más moderna rodeada de perros, alas y portando una corona que la eleva a los cielos. Vestida de azul a todos nos recuerda al mar que tan lejos tenemos.

Sobre esa mesa, hay muchos recuerdos que han marcado estos años de camino, la estatua de Kourotrophos que una sacerdotisa presento al altar de ofrenda. Velas encendidas haciendo de batería perenne en el altar. Y la copa, que reina en el centro de la mesa. Para nosotros es el lugar donde libamos diariamente. Serpientes, un ángel de Lapislazuli que nos recuerda a Angelos, bolas de cristal que usamos para los talleres de videncia. Y más serpientes. Piedras traídas de diferentes templos del mundo, cordones y papeles con peticiones. Este es el sitio donde cada dia comienza y donde cada dia termina en este Templo. Este es el altar que cada uno de nosotros mantiene, cuida y respeta y hoy hemos querido abrirlo con vosotros para que sepais que está abierto a todo aquel que de verdad y de corazón la busque. A todo el que sinceramente quiera acercarse a los pasos de la Diosa.

Salve Hekate! Señora de los tres reinos! Benditos sean tus hijos y benditos sean siempre los caminos que recorren para llegar a ti!

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Una respuesta a “Nuestro altar

  1. jose martinez ramirez

    Reconocemos a la diosa – antigua y primitiva; la primera de las
    deidades; benefactora de la caza en la edad de piedra y de las
    primeras semillas sembradas; Ella dio a luz sin la necesidad del
    hombre; bajo su dirección fueron domesticadas las manadas, las
    primeras hierbas primero descubrieron; en de quién imagen fueron
    creadas las primeras obras de arte; para quién las piedras
    derechas fueron criadas; quién era la inspiración de la canción y
    de la poesía. Ella es el puente, en el cual podemos cruzar
    losganadores dentro de nosotros mismos, que fueron creados por
    potenciales. Ella es la nave, en la cual navegamos las aguas del
    uno mismo profundo, el explorar dentro de los mares lo
    inexplorado . Ella es la puerta, a través de la cual pasamos en el
    futuro.
    Ella es la caldera, en la cual nosotros aparte giramos como llave,
    donde hervimos a fuego lento hasta tenerlo otra vez entero. Ella
    es el paso vaginal, a través de el cual somos renacidos.
    En el arte, no creemos en la diosa – conectamos con ella; a través
    de la luna, las estrellas, el océano, la tierra, a través de los árboles,
    animales, a través de otros seres humanos, con nosotros mismos.
    Ella está aquí. Ella está dentro de todos nosotros . Ella es el
    círculo completo: tierra, aire, fuego y agua y esencia – cuerpo,
    mente, eter, emociones, cambio.
    La diosa es la primera de toda la tierra, el oscuro, consolidando a
    la madre que trae adelante toda la vida. Ella es la energía de la
    fertilidad y de las generaciones: la matriz, y también la tumba
    receptiva, la energía de la muerte. Todo procede de ella; todo te
    vuelve. Como tierra, ella es también vida de planta; árboles, las
    hierbas y granos que sostienen vida. Ella es el cuerpo, y el cuerpo
    es sagrado. Matriz, pecho, vientre, boca, vagina, pene, hueso y
    sangre – no hay parte del cuerpo sucia, ningún aspecto de los
    procesos de la vida es manchada por cualquier concepto del
    pecado. El nacimiento, muerte, decaimiento son partes igualmente
    sagradas del ciclo. Si somos lo que comemos, durmientes, de
    fabricaciones de amor, o de eliminaciones de basuras de cuerpo,
    estamos manifestando a la diosa.
    La diosa de la tierra es también el aire y el cielo, la reina celestial
    del cielo, la diosa de la estrella, regla de las cosas sentidas pero no
    vistas: del conocimiento, de la mente, y de la intuición. Ella es la
    MUSA, que despierta todas las creaciones del ETER humano. Ella
    es el amante cósmico, la mañana y estrella de la tarde, Venus, que
    aparece en los tiempos delovemaking. Hermoso y brillando. Ella
    nunca PUEDE ser agarrada o ser penetrada: la mente siempre esta
    dibujado el futuro en la impulsión para saber lo desconocido; para
    hablar lo inexpressable. Ella es la inspiración que viene con una
    respiración inlimitada.
    Ven a la diosa celestial como la luna, que se liga a los ciclos mensuales de las
    mujeres de la sangre y de la fertilidad. La mujer es la luna terrosa: la luna es el
    huevo celestial, mandilando en la matriz del cielo, que sangre menstrual es la
    lluvia de la fertilización y el rocío fresco, que gobierna las mareas de los
    océanos, la primera matriz en la tierra. La luna es también amante de las
    aguas: las ondas del mar, corrientes, resortes, los ríos que son las arterias de la
    tierra madre; de los lagos, de los pozos profundos, de las piscinas ocultas, de
    las sensaciones y de las emociones, que se lavan sobre nosotros como ondas.
    La tríada de la luna hace plenitud, la estrella quíntupla del
    nacimiento, iniciación, amor, descanso, y muerte. La diosa se
    manifesta en el ciclo vital entero. El nacimiento y la niñez, por
    supuesto, son comunes a todas las culturas. Pero nuestra
    sociedad, hasta hace poco tiempo, no ha conceptuado la etapa de
    la iniciación, de la exploración y del uno mismo-descubrimientos
    personales, cuanto sea necesario para las mujeres también para
    los hombres.
    Se esperaba que las muchachas pasaran directamente de niñez a
    la unión y a la maternidad – del control por sus padres al control
    de sus maridos. Una iniciación exige el valor y la independencia,
    los rasgos que no animaron, las muchachas que se convirtieran.
    Hoy, la etapa de la iniciación puede desarrollar su creatividad.
    La etapa del amor también se llama consummacion, y es la etapa
    de la creatividad completa. Las relaciones profundizan y adquieren
    un sentido de la comunión. Una mujer o un hombre puede elegir
    servir de madre o los niños del padre, o consolidar una carrera, un
    proyecto, o una causa. Un artista o un escritor alcanza su estilo
    maduro.
    Creación, si , niños, poemas, u organizaciones, los toma en una
    vida propia. Mientras que llegan a ser independientes, y sus
    demandas disminuyen, la etapa del descanso se alcanza. Con la
    edad viene una nueva iniciación, ésta reflexiva, activo menos físico
    pero profundizado por las penetraciones de la experiencia.
    La vejez, en brujería, se considera muy positivamente, como el
    tiempo en que la actividad se ha desarrollado en la sabiduría.
    Causa la iniciación final, que es muerte. Notar que las cinco
    etapas de un pentagrama son también los Sabbats que
    celebramos con el año, solamente mirar más el pentagrama como
    experiencia de la vida más bien que anualmente. Sin embargo, los
    Sabbats, en un sentido más profundo, se mira como una
    experiencia realista más bien que experiencia anual también.
    Estas cinco etapas se incorporan a nuestras vidas, pero pueden
    también ser consideradas dentro de cada nueva empresa o
    proyecto creativo. Cada libro, cada pintura, cada nuevo trabajo se
    lleva primero como idea. Experimenta un período iniciiativo a la
    exploración, que es espantosa ocasionalmente, porque nos fuerzan
    aprender nuevas cosas. Mientras que crecemos cómodos con una
    nueva habilidad o concepto, el proyecto puede ser llevado a cabo.
    (Ésta es una diversa manera de mirar cómo el gran Rito, cabría en
    situaciones como ésto en vez con de dos personas.) existe
    independientemente; mientras que nos reclinamos a ella, la gente
    lee el libro, ve la pintura, come el alimento, o aplica el
    conocimiento que hemos enseñado. Finalmente, encima; muere, y
    nos encendemos algo nuevo.
    El pentaculo, todo cinco-amó las hojas, y cinco-petalos de las
    flores son sagradas a la diosa como ofrenda. La manzana es
    especialmente su emblema, porque, cuando se rebana a través, la
    forma encajada de las semillas es un pentaculo.
    La naturaleza de la diosa nunca es sola. Siempre que ella
    aparezca, ella incorpora ambos postes de la dualidad – vida en la
    muerte, muerte en vida. Ella tiene mil nombres, mil aspectos. Ella
    es la vaca de la leche, la araña que teje, la abeja que perfora con
    su picadura . Ella es el eter del pájaro y de todo animal que come .
    Ella es la serpiente que vierte su piel y se renueva; el gato que
    busca en la obscuridad; el perro que canta a la luna – todo es ella.
    Ella es la luz y la oscuridad, la Patrona del amor y la muerte, que
    hace manifesto todas las posibilidades, ella trae adelante
    comodidad y dolor.
    La diosa es psicologica y una realidad manifesta. Ella existe y la creamos. Los
    símbolos y las cualidades se asociaron a la diosa, hablan a un uno mismo más
    joven y con él, al uno mismo profundo. Nos contratan emocionalmente.
    Sabemos que la diosa no es la luna, pero todavía emocionamos a su luz
    centellante a través de ramas. Sabemos que la diosa no es una mujer, pero
    respondemos con amor como si ella fuera, y así que conectar emocionalmente
    con todas las calidades abstractas detrás del símbolo.
    La carga de la diosa refleja la comprensión del arte de la diosa. En
    la carga, la “necesidad de cualquier cosa” refiere a necesidades
    espirituales y maternales. En brujería, no hay separación. La diosa
    es manifesta en el alimento que comemos, la gente que amamos,
    el trabajo que hacemos, los hogares en los cuales vivimos. Es a
    través del mundo material que nos abrimos a la diosa. Pero la
    brujería también reconoce que cuando las necesidades materiales
    están satisfechas, una necesidad más profunda y los anhelos o
    deseos pueden permanecer. Éstos se pueden satisfacer solamente
    por la conexión con la consolidación, dando-vida a las fuerzas
    internas, que llamamos diosa.
    Coven; las reuniones en la Luna Llena o la luna oscura, en honor
    de la diosa en la altura de tu gloria. Las mareas de la energía sutil
    se consideran ser las más fuertes cuando la luna es llena u
    obscura. Identifican a la diosa con la energía lunar que fructifica
    que ilumina la obscuridad secreta: la energía que pulsa lo
    femenina, de marea que encera y disminuye en armonía con el
    flujo menstrual de la mujer.
    Los rituales son alegres y agradables. Las brujas cantan,
    banquetean, bailan, ríen, bromean y tienen diversión en el curso de
    rituales. El extasis del “eterl” no está a parte de la “alegría en la
    tierra”. Uno conduce al otro – y ni unos ni otros se pueden
    observar de verdad sin el otro. Las alegrías terrenales, no
    relacionadas con la energía profunda, de sensación de la diosa,
    llegan a ser mecánicas, sin setido – las sensaciones que pronto
    pierden y el cuerpo llega a ser igualmente árido y desanimado,
    drenando vitalidad en vez de alimentarla.
    La ley de la diosa es amor: el amor sexual apasionado, el afecto
    caliente de amigos, el amor protector feroz de la madre para el
    niño, la camaraderia profunda del coven. No hay nada amorfo o
    superficial sobre amor en la religión de la diosa; es siempre
    específico, dirigido hacia los individuos verdaderos, conceptos no
    vagos de la humanidad. El amor incluye los animales, plantas, la
    tierra en sí misma – “todos los seres”, los seres humanos no
    justos. Se incluye y todas nuestras calidades humanas falibles.
    El amor de la diosa es incondicional. Ella no pide sacrificio – si es
    humano o animal – ni ella quisiera que sacrificáramos nuestras
    necesidades y deseos humanos normales. El Paganismo es una
    religión de la unión de uno mismo-celebración, no uno mismo-
    abnegación. El sacrificio es inherente en vida, en el cambio
    constante que trae pérdidas constantes. Ofrendas: un poema, una
    pintura, sujetador de grano, puede expresar nuestro
    agradecimiento para sus regalos, pero solamente cuando se hacen
    libremente, no del sentido de la obligación. Cualquier acto basado
    en amor y placer es un ritual a la diosa. Su adoración puede tomar
    cualquier forma y ocurrir dondequiera; no requiere ninguna liturgia,
    ningunas catedrales, ningunas confesiones. Su esencia es el
    reconocimiento, en el medio del placer, de su fuente más profunda.
    El placer, después, no es superficial sino se convierte en una
    expresión profunda de la fuerza de la vida, una energía que
    conecta que nos liga a otras, no la sensación mera de satisfacer
    nuestras propias necesidades aisladas. El Paganismo reconoce
    que cualquier virtud se convierte en un vicio a menos que sea
    balanceada por su propio contrario. La belleza, cuando nos es
    dado por fuerza, es insipido ( gris), sin vida. La energía es
    intolerable cuando está sin templar por la compasión. El honor, a
    menos que sea balanceado por la humildad, si no, se convierte en
    arrogancia; y la alegría, cuando no es profundizada por la
    reverencia, se convierte en algo superficial.
    Finalmente, aprendemos el misterio que a menos que encontremos a la diosa
    dentro de nosotros mismos, nunca la encontraremos fuera. Ella es interna y
    externa; tan sólido como una roca, tan cambiable como nuestra propia imagen
    interna de ella. ¿Ella somos manifestos dentro de cada uno de nosotros – es
    dónde debemos mirar? La diosa es el “final del deseo”, de su meta y de su
    terminación. En Paganismo, el deseo sí mismo se considera como
    manifestación de la diosa. No intentamos conquistar o escaparnos de nuestros
    deseos – intentamos satisfacerlos. El deseo es el pegamento del universo; ata
    el electrón al núcleo, el planeta al sol – y así que crea la forma, crea el mundo.
    Seguir el deseo a su extremo es unir con el lo que se desee , para convertirse en
    uno con él (otra vista a la significación del gran Rito), con la diosa. Somos ya
    uno con la diosa – ella ha estado con nosotros desde el principio. El
    cumplimiento se convierte tanto, no a una cuestión de uno mismo-indulgencia,
    pero de humildad.
    Para las mujeres, la diosa es el símbolo del uno mismo íntimo, y el
    beneficiop, consolidando, liberando energía dentro de la mujer. El
    cosmos se modela en el cuerpo femenino, que es sagrado. Todas
    las fases de la vida son sagradas; la edad es una bendición, no
    una maldición. La diosa no limita a mujeres al cuerpo; Ella
    despierta la mente , el eter y las emociones. A través de ella,
    podemos saber la energía de nuestra cólera y agresión, así como
    la energía de nuestro amor. Para el hombre, ella incorpora todas
    las calidades que la sociedad lo enseña a no reconocerse. Su
    primera experiencia de ella puede por lo tanto parecerse
    estereotipada a algo; Ella será el amante cósmico, el apacible
    consolidado, eternamente deseado , la MUSA, todo lo que él no es.
    Mientras que él más se entera y es enterado de sus propias
    calidades “femeninas”, ella parece cambiar, demostrarte una cara
    nueva, soportando siempre el espejo que muestra cuál o quién es
    él quién sigue siendo incaptable. Él puede perseguirla por siempre,
    y ella lo eludirá, pero con la tentativa él crecerá, hasta que él
    aprende también encontrarla dentro de si mismo.
    Invocar a la diosa es despertar a la diosa dentro, para convertirse
    en ella, por una época, ese aspecto que invocamos. Una
    invocación acanala energía con una imagen visualizada de la
    Divinidad. Para un hombre, la diosa, así como ser la fuerza
    universal de la vida, es la fuerza propia de el, uno mismo ocultado,
    en su femenino.

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