Nuestros mejores deseos….

Desde el Templo a nuestros miembros del Círculo de Estudios, a todos los devotos de Hekate, a toda la gente que nos lee desde todo el mundo, os deseamos unas fiestas colmadas de bendiciones y la mayor felicidad para todos!

feliz-templo

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Conferencia pagana en Sevilla :)

¿Quieres ver a Morgana Sythove hablando sobre sus viajes a Anatolia? ¿Quieres escuchar sus sorprendentes historias de Lagina?  Ahora tienes la oportunidad asistiendo a la Conferencia Pagana en Sevilla que organiza la PFI en España.

Además de su presencia, Freya Aswynn, Javier Artime y Jana nos harán pasar una jornada inolvidable por primera vez en España.

Y si lo que quieres es conocernos, también es una oportunidad. La guardiana del Templo, Galena y Lidia estarán presentes en el acto.

¿Verdad que no tienes excusas! No te lo puedes perder!

Aqui tienes toda la información: http://pfi.fikket.es/event/conferencia-nacional-en-sevilla

Hekate Kleidouchos

Cuando leemos los himnos órficos y otros cantos antiguos encontramos ciertos epítetos que pueden llamarnos la atención. Uno que puede resultar llamativo en los himnos de Hekate es el de “Kleidouchos”.
El término “kleidouchos” significa la “portadora de llaves”.  La palabra misma proviene del sustantivo “kleidou”, que significa “clave”, “llave” y “chos” es la terminología de sustantivo. Otra posible y curiosa lectura es “douchos”, que significaría tiempo, aunque esta no sea la única forma de decirlo. Aunque la etimología más conocida sería la que designa “kei”, llave, como sustantivo, y “douchos” del verbo llevar.

Pero ¿qué sabemos realmente del epíteto “kleidouchos”? Las primeras referencias a él se hacen en la escritura Lineal B, de una tablilla de Pylos, se habla de un cierto título “klawiphoros”, otorgado únicamente a mujeres. Según las inscripciones, estas sacerdotisas “sostienen dos parcelas de tierra”, en la condición en la ellas “trabajan”. En este sentido, podría referirse a diferentes cosas. Una de las funciones de las sacerdotisas que ostentaban la labor de este título era el de guardar los tesoros de la deidad, como se muestra en esta mismas tablillas de Pylos, en las que se habla de catorce mujeres como “esclavas a la diosa que guardan su oro”. Así pues, el simbolismo de la llave como algo que “guarda” es bastante evidente y muy repetido a lo largo de la historia, desde Pylos, , en el Peloponeso, en la Pulos Micénica, durante la edad de bronce. Otra de las funciones, aunque esto lo vemos reflejado más adelante, sería el de abrir las puertas y quedarse cerca de ellas, guardando el espacio y las mismas llaves. Así pues, es razonable pensar que ya había un culto establecido en Pylos a una deidad portadora de llaves.

Por tanto, el títlo de “Kleidouchos” es más antiguo de lo que en principio podemos imaginar, pues ya existía referencia a él en Pylos, en el Peloponeso, en la Pulos Micénica. Una sacerdotisa que portaba el título de “kleidouchos” tenía el cargo de tesorera y era elegida anualmente. Los prototipos de “kelidochos” son Ifigenia, sacerdotisa de Artemis Brauronia, Io, sacerdotisa de de Hera y Kassandra de Apolo. Los dioses con los que aparece este título, son la Kore, Hekate, Cibeles, Artemis, Afrodita, Atenea, Hera y Apolo. Esta función sacerdotal era destacada en la sociedad, pues en estos casos los templos funcionaban como tesorerías, además de la casa del Dios, era el lugar donde se guardaban grandes ofrendas como piedras preciosas, metales y joyas. Por tanto, el papel de custodiar todos esas riquezas era a veces muy valiosas, algo que pesaba mucho en la jerarquía de un templo.
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En Lagina, Caria, existía un templo principal a Hekate. Cada año se celebraba una ceremonia llamada “kleidos agoge”o “kleidos pompe” (procesión de la llave), también en la ciudad de Stratonikeia. De hecho el camino entre las dos ciudades era considerado sagrado y sería el recorrido de la procesión. En esta procesión, una sacerdotisa llamada”Kleidosphorus” porta la llave por este sendero sagrado llevando detrás al resto de sacerdotisas. Las acompañaban una especie de auxiliares, llamadas “abejas”, que eran célibes, cuya función exacta es desconocida. En Atenas también se realizaba una celebración de origen oscuro, llamado Epikleidia, que también tenía que ver con las llaves. Así pues, como vemos, el simbolismo de las llaves no solo lo encontramos en la propia Hekate, sino a lo largo de toda la antigüedad griega.

Así pues, “kelidouchos” era un título que se le concedía a una sacerdotisa de diferentes deidades con funciones muy concretas, en un epigrama del último período de Eleusis, una sacerdotisa llamada Kallisto (de Artemis) habla de sí misma como la que se queda cerca de las puertas de Demeter y la Kore, como la que guarda la puerta mientras las sacerdotisas y sacerdotes celebran los diferentes ritos. Esto es un giro diferente al concepto de “tesorera” que del que hablábamos en las tablas de Pylos, que quizás no es excluyente. En varias ciudades de Lagina, como Mileto o Afrodisia, la sacerdotisa que empeñaba este cargo era directamente “la guardiana de la puerta”.

También encontramos referencias al hombre como “Kleidouchos”, que podía ser un oficial de un templo griego, a veces un magistrado. En este caso se les representa con cuchillos rituales también.

Me gustaría aclarar que en El himno Órfico a Hekate se la llama con el epíteto “portadora de llaves (señora) del mundo entero”, pero este es un título diferente al que nos ocupa en este artículo.

El mítico motivo de Hekate como guardiana de las llaves del Hades, porta este título en los PGM IV.1403, donde se la describe como “Perséfone portadora de la llave”, una forma poética de Perséfone con quien Hekate suele identificarse: “Tú que posees las llaves del Hades, que abres la superficie de la Tierra” (PGM IV.2722). Toda esta información la encontramos muy sintetizada en los libros de Sorita D’Este.

A Hekate se la identifica con varias deidades ctónicas, particularmente aquellas cuya función era guardar y/o portar las llaves del Hades.  Kleidouchos también hace referencia a los santuarios interiores de los templos, la parte más escondida. Hekate también tiene las llaves de los Campos Elíseos en el inframundo.

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Si buscamos  representaciones de de este título, las primeras se encuentran en la isla de Kerkra (Corfú) y son del siglo sexto o quinto a.C., encontradas en el templo de Artemis. Curiosamente, además de portar una llave, esta estatua de terracota lleva en la otra mano la representación de un pájaro. La segunda representación lleva unas llaves curvadas y una cinta. En cuanto a la representación masculina, podemos decir que son escasas, pero existen algunas halladas en Lokroi, en el sur de Italia, en este caso identificadas con el dios Plutón, sosteniendo las llaves del inframundo. Otra teoría nos dice que el cuchillo en los hombres representaría al sacerdote que realiza los sacrficios animales. En cuanto a una representación clásica  Atica curiosa del relieve de la tumba de la sacerdotisa Chairestrate, encontramos una mujer que porta unas llaves y un tambor, junto con la inscripción :”Madre de todas las cosas”, diosa también del latido de los tambores. Generalmente, las representaciones de sacerdotisas que portan la llave del templo es bastante común, pero algunos historiadores opinan que en el caso de verse desprovistas de la llave y estar ejerciendo este título, estarían representadas con cierto orígen mítico, más allá del tiempo.

Sin duda, las Kleidouchos eran de suma importancia no solo en los templos de diferentes diosas, sino también en la propia ciudad, pues en el teatro se reservaba para ellas los mejores asientos. Todas estas representaciones nos hacen pensar en el simbolismo de la llave como objeto de poder. Sarah Iles Johnson, en “Restless dead:encounterse between the living and the dead in ancient Greece”, nos hace una estupenda descripción de la Kleidos Agoge y además nos cuenta que se erigía una estatua de Hekate cada vez que se construía una nueva entrada en la ciudad, pues se le pedía la diosa que “cerrara” y “protegiera” la ciudad. También así, ella piensa que quizás la procesión finalizaba mostrando la llave a las puertas y “cerrando” y “abriendo” las puertas.

Vemos aquí este rol de la diosa que “guarda”, no solo en los Templos (es curioso que existiera un templo de Hekate Phosphoros en la entrada de Mileto), también como custodia de los espacio limiales, esta vez no como guia, ni como iluminadora, ni como aquella que salva y empuja a las almas hacia un lado u otro, sino como custodia del espacio, como aquella que no solo abre o cierra, sino que protege. Pero no solo esto, teniendo en cuenta el culto doméstico que tiene Hekate, al margen de si este título proviene de Lagina, se desarrolló en Grecia o es incluso posterior, se encuentran varias referencias literarias a Hekate como custodia de las puertas de los hogares, no solo en las casas normales, sino en las viviendas de nobles y reyes. En Tesalia se encontró una estatua con una llave de hierro a los pies, con una plegaria a Enodia, una deidad propia de la zona. Es normal encontrar a Hekate asociada con Enodia, así pues, el objeto recuerda a las Hekataia.
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Pero consideremos el significado de la propia llave desde varios enfoques. Ya a nivel más práctico, en el día a día de la gente, pues no olvidemos que Hekate es una Diosa muy querida por el pueblo, una llave se usa para guardar tesoros, como el mismo primitivo cargo de las sacerdotisas, es normal por esto que en las casas se buscara el protegerse de los ladrones, custodiar las riquezas, etc. Es natural que una familia buscara a esta Hekate portadora de llaves para salvaguardar su casa.  Pero a nivel más profundo, el simbolismo de las llaves con el hecho de “apertura” al conocimiento, a los misterios, es también significativo. Es también normal que se considere un título iniciático, ayudándonos a abrir las puertas. Como advertencia personal, y ya que Hekate tiene muchos epítetos diferentes, me gustaría comentar que quizás este sea uno de esos que parece más inocente, pero la responsabilidad de desear “abrir” puertas conlleva asumir en cierta forma atravesar umbrales. Además de esto, es un título rodeado de cierta superstición, como que la sacerdotisa que porta su energía permanece soltera, que en cierta forma, las kleidouchos, por su importante papel de guardar los tesoros del Templo, quizás no fueran unas muchachas muy dadas a querer compartir su cometido con ningún marido. Poco se sabe hoy en día del uso de este epíteto y como consejo personal concluiría este artículo con la reflexión siguiente: guardar las llaves y las puertas conlleva gran carga, estar al cuidado de aquello y aquellos que guardas, así pues démosle la importancia adecuada y todo el cuidado necesario, pues las llaves son esos objetos “mágicos” que abren lo que antes estaba cerrado.

El artículo anterior es una investigación personal del título Kleidouchos por parte de Hecatere y Galena (Raquel Gimenez), como parte del trabajo interno del Templo de Hekate en España, ha sido redactado como artículo para el blog Templo por ella misma por Galena.

Meditando con Kourotrophos

La enfermera, guardiana de infantes y jovenes, son traducciones que responden bastante bien a lo que significa este título, que porta Artemis y que porta Hekate. Hemos preparado un trabajo para el primer fin de semana de Septiembre con motivo de que, según el antiguo calendario Ateniense, se celebra el dia de las deidades con este título. Entre otras cosas, hay una meditación que nos gustaría compartir con vosotros. Aqui la teneis:

Kourotrophos del altar (Ofrenda de Hecatere)

Delante de nosotros hay unas escaleras muy estrechas, con 21 escalones hacia abajo.Estan clavadas en lo que parece ser una gruta, las paredes estan llenas de estalactitas y de piedras preciosas. Como si fueran a un gran tesoro, los escalones perfectamente definidos dan y aportan mucha seguridad. Los vamos bajando, de uno en uno, sintiendo como vamos cada vez más abajo de nosotros mismos. Más allá de nuestra propia conciencia. Encontramos al final de la escalera una puerta con nuestro nombre en letras doradas que tenemos que abrir. La abrimos y encontramos una preciosa cueva.
Llena de amatistas, que irradian una energía tranquilizadora y de paz. Cerramos la puerta tras nosotros. Nos tumbamos en el centro de la cueva y comprobamos que el suelo está latiendo. Con cada latido nos vamos sintiendo más agusto en la cueva. Casi nos dormimos. Comenzamos a flotar y descubrimos que la cueva se ha convertido en el vientre de nuestra madre. Ya no somos adultos, somos unos bebes no natos. Escuchamos el latido del corazón de nuestra madre y nos recuerda al sonido de la Tierra. Nuestro corazón se sincroniza con el latido de nuestra madre. Escuchamos su
voz. Sentimos la energía de sus manos en las paredes de su vientre. La energía de su sangre haciendonos vivir. Nuestro cordon umbilical brilla y hace que todo nuestro plexo solar brille con el. Los latidos no solamente traen comida fisica a nuestro cuerpo. También amor. Mucho amor. Estamos listos para nacer y algo dentro de su vientre se empieza a mover y nos sentimos asustados pero dispuestos a pasar por el proceso. Sentimos una
voz que viene de lejos pero que parece salir de dentro de nosotros mismos. Es una voz femenina diferente a la de nuestra madre. Hekate Kourotrophos nos habla. Quizás nos de apoyo en el trance, quizás sea ella misma quien nos empuje. Un manto cálido cae sobre nosotros y nos sentimos llenos de fuerzas, ya no tenemos miedo y nacemos. Nuestramadre nos coge en brazos y esa cueva, queda atrás. El médico corta nuestro cordon umbilical pero Hekate, lo sella para que la energía no se pierda. Esa luz con la que tu madre te llenaba sigue dentro de ti, bendita por la Diosa.

Crecemos un poco, avanzamos. Vamos a recordar un hecho de nuestra infancia que nos de miedo. Y vamos a visualizar a la Diosa en el. Preguntale a Hekate Kourotrophos que sucedió y como reparar esa situación. Deja que su energía cicatrice cualquier herida que pueda quedar en tu aura. Permite que la Diosa repare la energía del aura del niño que eras. Crece en la luz que ella misma te aporta.

Visualiza como vas creciendo, con Hekate o Artemis acompañandote en todo el camino. Buscalas en los momentos importantes de tu vida. Y comprende como Kourotrophos siempre te acompaño hasta que fuiste adulto y te supiste valer por ti mismo.

Cuando hagas este recorrido, recuerda en todo momento que la energía de tu madre, sellada por la Divinidad vive dentro de ti, guardando el amor que te hizo ser.

Ahora eres adulto y has vuelto a la cueva, que sigue latiendo sincronizada con tu corazón.Has caminado duro en la vida y tu premio es sin más la vida misma. Todo tu cuerpo responde al mundo. Tus ojos ven estupendamente, tus manos son hábiles y funcionan bien. Tu mente agil y tu corazón viene del viaje recuperado y lleno del mismo amor que tenías por la vida cuando eras niño. Deja que esa energía dorada, clara, limpia y pura desborde. Desde el ombligo compruebas asombrado como nace otro cordon plateado y
fuerte, de grandes dimensiones, perfectamente nuevo que te une a otro ser. O a varios de ellos. Levanta la cabeza y miralos. Son tus hijos. Si los tienes ya reconoceras en ellos sus caras brillantes y puras, si no los tienes aún seguro que también las reconoces, al fin y al cabo son tus hijos! y comprobaras que de su corazón también brota energía que pasa por el cordon que compartis. Observa como ellos guardan de ti esa parte que tu también le
regalaste al nacer y que le regalas cada dia. Deja que la Diosa se acerque a ellos y los cubra con su manto. Pidele como su padre/madre que eres que los cuide y los haga adultos sanos, que sean buenas personas, lo que desees para ellos. Mira como Hekate los cubre con su luz. Si no los tienes aun, pidele a Kourotrophos que los acompañe al nacer, que les ayude a pasar el trance, que los lleve a la madurez de su mano. Cuando Hekate/Artemis termine de bendecirlos en tus manos aparecerá parte de la luz que Kourotrophos te dio al nacer. Ponlos dentro del corazón de tus hijos y bendicelos ahora tu
como su madre o padre. Dejalos que salgan de la cueva, pero no dejes de visualizar el lazo que os une, que se estira sin ninguna dificultad. Si aun no han nacido diles que le esperas y si ya estan contigo diles que mañana compartiras con ellos el dia.

Si teneis hij@s en edad pre-adulta, pedidle a Artemis que les enseñe a ser fuertes, a luchar por sus sueños y a pelear sus batallas, pedidle que las acompañe hasta que encuentren un compañer@ digno de ellas, si quereis. Ahora, cuando tus hijos hayan salido de la cueva, date la vuelta tranquilamente, abre la puerta y sube los escalones,volviendo en si y trayendo contigo toda la energía y todos los recuerdos de la experiencia.

Desde el Templo esperamos que os guste y os aporte a vuestro camino lo que necesiteis 🙂 Como actividad complementaría aprovechar el día para dar un paseo con vuestros hijos o sacad al niño interior que llevais dentro y dejarlo ser 🙂

Emilia, una sonrisa infinita

Emilia, fué una de las asistentes al rito de Valencia. Su sonrisa se nos quedó a todos grabada en el alma. Nos ha escrito su experiencia 🙂 Esperamos que la disfruteis, gracias Emilia por tu colaboración.

Desde que conocí a Uinen falmari, la magía paso de ser algo que de mi esfera de lo irreal podía dar el salto al mundo fenoménico, en el curso con los maestros Irlandeses, sentí la magia como algo palpable y cada vez sentía un más amplio impulso de implicarm más en los ritos a la Diosa, de hablarle, y escuchar su calida voz.
Una vez más acudí al ritual de Hécate sin saber bien, quien convocaba, qué se haría.., solo sabia que el momento astronómico no podía ser más propicio, y que tener la oportunidad de conocer a compañeros de otras partes siempre resultaría enriquecedor.
Me hubiera encantado bañarme desnuda, siempre lo hago en nuestras celebraciones de luna llena, pero no quería dar la nota ante compañeros no conocidos, de cualquier forma el baño fue como una purificación de mi cuerpo. Cuando me puse la túnica y Daniel me dio la mano para entrar en el circulo, era como estrar a casa como entrar en un mandala…en otra dimensión…. cuando hablaron las tres primeras compañeras, fue como escuchar a tres sacerdotisas en el oráculo. Mi propia voz se elevó con seguridad, cuidada por el circulo, arropada por la sacerdotisa. el altar , el incienso, los elementos, las imagenes…sentí la presencia de la diosa acariciandonos, no me apetecia hablar con nadie, solo sentir su infinita presencia, quizá hubiera bailado, pero escuchaba una música distinta dentro de mi, otro ritmo del de la bailarina, mucho más lento, más leve, y no se complementaba…baile para dentro,dance..hacia las profundidaes de mi alma y me moje salpicada con las olas, y la tormenta de la diosa, no me hubiera salido del circulo…de alguna forma todos permanemos un poco aun en él. 
Por el amor, fué mi brindis, a la diosa, a su feminizar esta sociedad, a su proteger nuestras cosechas de alimentos y sentimientos.. a su no juzgar y permitir nuestro goce sin limites ni tabus.. Al amor de ella y para todos.. a lo más real, lo más autentico de nosotros…Al Amor.. siempre.
Gracias a todos los que vinisteis y posibilitasteis este ritual, en especial a los que lo hicisteis de más lejos. Gracias Danae, por tu amistad. Un mundo de besos para todos.

11 de Agosto de 2012, nos fuimos a…. ¡Valencia!

Salía el sol cuando Galena y yo salíamos de casa, ligeras de equipaje para viajar a Valencia, donde teníamos nuestra cita con PFI y el Ritual de Hekate. Desde Murcia, dos de nuestros compañeros llevaban ya un rato en el coche. Todos haríamos aquel día casi 400 kilometros para cumplir nuestra palabra de llevar el fuego de Hekate a la ciudad de las Fallas.

Nos encontramos al mediodia, con Fomoré, otro madrileño que nos acompaña habitualmente en todas nuestras andanzas aunque no forma parte del templo. Si es de nuestro círculo habitual. Sonia nos recibió en su casa con las puertas abiertas y sus dos encantadores hijos nos hicieron sentir como en nuestro propio hogar. Llegó la comida y Firea, apareció en la puerta para echar una mano – ¿Qué necesitais? -Yo creo que todos en ese momento hubieramos respondido ¡dormir! pero el sueño tenía que volver a quedarse en segundo plano para realizar el trabajo que habíamos ido a hacer.

Tras la comida, celebramos de forma express el cumpleaños de Galena. Unas velas, un poco de Mistela y vamos que nos vamos. Momento de preparar las cosas. Somos rápidos, tenemos experiencia. L otra de las invitadas acaba de llegar con una mochila repleta de cosas. Solo quedan comprar ofrendas. Bajamos y un pequeño accidente separa el grupo. Llegamos solo a El Saler, la mitad sin saber a ciencia cierta cuando volverían el resto de los invitados.

En el Saler, tras dar mil vueltas, encontramos el hotel por fin. La gente se acerca, conocidos y no tan conocidos han conseguido llegar. Tras una breve presentación, nos disponemos a montar el altar. Mirando al mar, hacia el Este, cuando hemos terminado de colocar todo, nos purificamos. Alguien ya ha pasado antes por el agua, que nos recibe con olas picadas pero no muy grandes. La noche ya ha caído y contra todo pronóstico en El Saler, NO está lloviendo.

El altar queda listo y comenzamos. Ni siquiera se que hora es, de nuevo nos acercamos a la orilla y saludamos a los seres del Mar. Deidades como Poseidón, Atenea, sirenas, ondinas, llenan nuestra mente. Sonia ofrenda una canción a Poseidón. Una voz suena al aire leyendo un pequeño himno y Dani liba en el mar la primera botella de vino de la noche. El propósito del rito está declarado y tras purificarnos, primero por aceite con hierbas y luego por incienso, nos dirigimos al altar. Dani, se coloca en los limites del espacio sagrado delimitado con fuego e incienso e invita a la gente a entrar mientras los coloca. De uno a uno, veo como la gente va caminando desde la orilla, reino de Hekate, al espacio que hemos preparado para ella. Mi cansancio ha desparecido desde hace un rato ya y se me coge el primer nudo en la garganta. Me mantengo paciente al lado del altar hasta que la última persona entra al espacio. Dani lo cierra y comienza a invocar a los Dioses de los Vientos, que guardaran, protejeran y custodiaran nuestro espacio. Boreas, Euro, Céfiro y Noto nos rodean. Las miradas se vuelven complices y el espacio por fin está listo para recibir a Hekate.

La primera en invocar fui yo. Por tradición abrimos los rituales públicos con el himno órfico y para mi fué muy importante hacerlo mirando al Mar que me vió nacer. La segunda, Galena, nuestra valenciana, nacida de la misma Tierra que estabamos pisando en ese momento trajo para nosotros el fuego de Hekate invocándola en su cara  de Fósforos. La última sacerdotisa saca desde lo más profundo de su corazón la fuerza suficiente para llamar al último reino de Hekate, el Mar y Hekate Einalian se presenta ante nosotros.

Algunas personas se acercan al altar. Se oyen peticiones, se llama al amor y a la fuerza para continuar caminando. Otras personas en silencio, se acercan y no dicen nada que se pueda oir. El altar brilla en medio de una noche adornada por las Perseidas cayendo de fondo. Una madre se acerca con sus dos hijos, la pequeña pide a Hekate que cuide a las Sirenas. El mayor solo la saluda. La madre emocionada se encuentra con la divinidad.

Seguimos avanzando y tras una experiencia guiada donde encontrarnos con las dos caras de Hekate invocadas, todos nos acercamos al altar para encender una pequeña vela que antes hemos repartido entre los asistentes. Galena ha invocado el fuego de Hekate sobre la llama central del rito. Cuando todos hemos encendido la pequeña vela de te que tenemos en la mano, la apagamos diciendo “En la luz oscuridad y en la oscuridad luz”.

Suena la música y Galena sale a bailar. Como una llama mueve sus pies y sus brazos e intenta con poco éxito sacarnos a bailar. La gente da palmas y gritos, finalmente Teresa se anima, y todo el mundo termina aplaudiendola al final.

Llegan los brindis y las libaciones finales. El primero lo hago yo como la guardiana del templo, mi copa se levanta y soy escueta – por Hekate!- el resto están cargados de buenos deseos, de honores hacia la Diosa y de agradecimientos. Se reparte la comida y el vino restantes, cenamos entre una conversación agradable al pie del altar. Se sacan los oráculos y los niños ya duermen. Las Perseidas siguen brillando y hace tiempo bueno pese que en todos sitios anunciaban tormenta. El ritual toca su fin cuando tras agradecer a la Diosa su presencia, despedimos a los Vientos, pero seguimos hasta bien entrada la noche, compartiendo cena, comida y conversación a los pies de nuestro altar que hoy mira al Este, al Mar, al sitio que siempre consideré mi Norte en la brújula particular que llevo dentro. A casa.

P.D Desde aqui os queremos dar las gracias a todos por la asistencia, por la presencia en la distancia y el apoyo que todos nos disteis. Fué un placer para nosotros compartir el fin de semana con vosotros. Y darle las gracias especialmente a Antonio por las fotos y a Emilia por la contribución que ha hecho mandandonos su experiencia, que colgaremos en el siguiente post, a Morgana y Firea por ofrecer sus casas, sus manos y su ayuda, a todos! Sin excepción!

¡Gracias de corazón!

Rito Estival de Verano, online :)

Siempre intenamos acercarnos a la gente que no podeis desplazaros. Todos vivimos en España y somos conscientes de la situación del pais por lo que entendemos que no siempre es posible realizar un viaje. Asi que intentamos adaptar nuestros rituales para que participeis del culto a la Diosa en el pais desde su Templo de Madrid y podais acompañarnos.

Preparación:

  • Necesitareis un velón gordo rojo, para mantener el fuego de Hekate.
  • Una vela más pequeñita para encender con el templo.
  • Un mantel de colores claros, rojos, blancos, naranjas, etc…
  • Cosas que simbolicen vuestra propia cosecha ( no olvidemos que el 13 de Agosto, a Hekate se la celebra para que evite que las cosechas se destruyan con las lluvias de las fuertes tormentas de verano ) podeis poner foto de vuestra familia, las notas academicas, nominas, dinero en si, frutos secos, papel, lo que se os ocurra siempre evitando el plástico.
  • Una botella de vino tinto, o zumo en una botella de cristal, también sirve aceite, agua, o cualquier bebida o liquido que utilices para libar habitualmente.
  • Un jarrón de libación o copa.
  • Comida para el festín y algo para beber si lo que has elegido en la libación no es comestible.

Ritual:

Prepara el espacio sagrado como quieras conveniente. Ten en cuenta que antes de la limpieza espiritual deberás realizar una limpieza física intensa evitando dejar en la sala donde vayas a celebrar el rito elementos que alteren el orden. Tras la limpieza, invoca a los guardianes, traza circulo, invoca a los vientos, con lo que te sientas más cómodo bajo la tradición que trabajes. (Si necesitas apoyo o ayuda sobre esto, escribenos un mail o un mensaje privado por facebook y te echaremos una mano) Cuando estés listo para invocar a la Diosa, colócate frente al altar y con las manos 45º grados por encima de tu cintura y las palmas hacia arriba di:

“Hekate, hija de Perses y Asteria

A quien el mismo Zeus otorgó poderes

Señora de los tres reinos,

Soberana de los cruces de caminos,

Patrona de la magia, diosa de las brujas!

Acompañanos esta noche/dia con tu presencia

Otórganos la luz que protege

de los daños nuestras cosechas,

traenos tus bendiciones

Bienvenida.”

Cruza los brazos y haz una reverencia frente al altar.

Tócate el pecho, la boca y la frente y di:

“Mi corazón, mis palabras y mi mente son uno en honor a la Diosa”

Meditación

Enciende la vela (que has consagrado a Hekate, previamente) y siéntate a meditar mirándola.

Céntrate en la llama, cierra los ojos y sigue visualizando la llama que veías en la vela durante unos segundos. Deja que tu cuerpo se relaje desde los tobillos a la cabeza, ya no es necesario que tengas la llama en la visualización. Céntrate en tu respiración. Aprovecha esta para ser consciente de tu cuerpo y para llenarte de energía, visualiza una playa en una noche oscura. Te sientes a gusto. Corre un aire fresco que te acaricia suavemente y te hace cargarte de energía. Parece que una tormenta de acerca. no llueve aunque algunas nubes cubren el cielo y comienzan a aparecer los rayos. Te mantienes tranquilo y sereno mientras contemplas el espectáculo increiblemente hermoso. De repente de uno de los rayos que han caído al fondo de la playa nace una silueta de mujer alta, de pelo largo y rizado. Porta un antorcha. Cuando te das cuenta de que es Hékate una perra negra aparece a tu lado y te acompaña a su lado. Hékate te saluda. En sus ojos brilla la carga de la tormenta. Sonríe tranquila y te pregunta si tienes miedo a las tormentas. Cuando le respondes, una antorcha más aparece en su mano. La Diosa te la entrega y te invita a pasear con ella por la orilla de la playa mientras dejáis atrás las nubes, que tranquilamente parecen calmarse. Durante el camino por una zona liminal, la Diosa va a enseñarte que significa su antorcha en una noche como esta y que significa en tu vida. Pero también puede hablarte de cualquier cosa que necesites en ese momento o que ella misma desee. Escúchala atenta para recordar luego todas sus enseñanzas. Se consciente de la antorcha que llevas en la mano. Mira como ilumina el suelo y observa el tipo de fuego que tiene. Al final del camino la Diosa te entregará un regalo. Cuando lo hayas guardado, recuerda la llama que habías dejado encendida en el altar. Se consciente de tu cuerpo entonces y tranquilamente mientras respiras ve moviendo todas las partes de el, desde los pies a la cabeza. Siendo cada vez más consciente de ti, pero sigue visualizando en tu mano derecha la antorcha encendida. Cuando seas consciente de todo tu cuerpo visualiza la antorcha encendida metiendose dentro de la vela roja. Ahora tu fuego es el fuego sagrado de Hekate. Podrás encenderlo cuando trabajes con ella y recordar lo que aprendiste caminando por la playa. También cada vez que necesites sus antorchas. Recuerda que la Diosa es la compañera de los buscadores sinceros y que sus antorchas dan luz a los que andan sus caminos.

Enciende la vela del templo con la vela que has encendido para Hekate y di:

Hekate, acompaño con esta vela y en esta luz a los que por ti hoy ritualizan bajo el nombre de tu templo de Madrid, a los presentes en Valencia y a todos los que en sus casas hoy levantan tu fuego.

Bendición sobre las cosechas

Pon las manos sobre la “cosecha” de tu altar y di en voz alta.

“Hekate, tu que eres bendecida por Zeus

otórgame señora tu bendición

sobre los frutos de mi trabajo este año

protegiendolos bajo tu manto”

Ahora visualiza como la energía de la vela del altar cae sobre el altar en un tono amarillo claro. Visualiza como toda tu cosecha queda iluminada en esa energía. Y a Hekate cubriéndola con su manto. Agradece a la Diosa este acto.

Consagración de ofrendas y brindis

Consagra el vino y levanta tu copa para brindar. Si estás en el exterior puedes dar el primer sorbo y libar el resto a suelo en honor a la Diosa. Si estás en tu domicilio puedes hacerlo también poniendo un cuenco grande debajo para no manchar el suelo.

Consagra la comida en honor a la Diosa y reservale la primera parte. El resto también puedes consumirla.

Cuando hayas terminado, despide a la Diosa y después despide a los guardianes/vientos y abre el espacio sagrado. Apaga la vela grande con los dedos y deja que la pequeña se consuma.

P.D Como siempre se agradece el feedback, preguntas, dudas y sugerencias 🙂 Espero que tengais una buena celebración. Que los Dioses siempre esten en vuestros pasos. Gracias por la participación.

Kaia.